Una mesa larga y la prensa del día.
Es el formato de casa. Se entra, se coge un periódico de la pila, se recorta lo que llama la atención y se trabaja sobre ello durante hora y media. Nadie toma apuntes: lo que hay que recordar sale subrayado en el propio papel y se lo lleva cada uno.
Cómo transcurre la hora y media.
- Se reparte la prensa. Cada persona coge dos periódicos distintos del mismo día. Los llevamos nosotros; no hay que traer nada de casa salvo las gafas.
- Se busca la misma noticia en los dos. Suele costar poco: casi siempre está, con distinto tamaño y en distinta página. Ahí empieza lo interesante.
- Se subraya lo que es hecho y lo que es opinión. Dos colores, dos montones. Aquí es donde salen las discusiones buenas y donde se aprende de verdad.
- Se pone en común en voz alta. Cada uno lee su titular subrayado y explica qué dejó fuera. Al terminar se recoge una hoja con lo tratado, en letra grande.
Para quién funciona bien.
Para quien lee el periódico casi a diario y se ha quedado con la sensación de que dos medios le cuentan cosas distintas. También para quien recibe muchos mensajes por el móvil y quiere una manera tranquila de mirarlos antes de reenviarlos.
Lo que se lleva a casa.
Al final de cada bloque entregamos una hoja en papel, impresa en cuerpo grande, con el resumen de lo trabajado y dos ejercicios para la semana. No hay examen ni nada parecido; los ejercicios se comentan al empezar la sesión siguiente, y quien no los ha hecho también participa.
Al terminar el curso completo, cada persona se lleva una carpeta con todas las hojas y con los recortes que fue subrayando. Varias de las que han pasado por aquí siguen usándola como chuleta cuando les llega algo raro al teléfono.
Sobre el grupo.
Los grupos son cortos a propósito: si somos muchos, la parte de leer en voz alta se hace larga y deja de tener gracia. Cuando un grupo se llena, abrimos otro en la franja horaria que mejor le venga a la gente que queda en lista.